La crisis de la familia tradicional, un desafío que obsesiona a Francisco
Para tener una radiografía de los fieles sobre temas tabú, el Papa apuesta al cuestionario que envió a los obispos.
(La Nación) La familia
tradicional está en crisis: hay cada vez más parejas que no se casan;
crecen los divorcios y las uniones de personas del mismo sexo, que en
algunos casos hasta pueden adoptar; se difunde el fenómeno del alquiler
de úteros, entre otros escenarios. Justamente para enfrentar todos estos
desafíos, el Papa quiere tener una radiografía fidedigna de la
situación.
En este marco, y en vista del sínodo
extraordinario de octubre del año próximo sobre "Los desafíos
pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización", el
Vaticano envió a los presidentes de las conferencias episcopales de todo
el mundo un documento preparatorio que incluye un cuestionario de 39
preguntas sobre temas de familia. Éstas van desde la convivencia, las
parejas gay y los divorciados vueltos a casar -temas hasta hace poco
tabú- hasta la aceptación de las enseñanzas de la Iglesia en cuanto a
matrimonio y natalidad, y cómo en estas situaciones puede transmitirse
la fe a los hijos.
Se trata de un sondeo
inédito, no sólo por las cuestiones planteadas, sino también porque por
primera vez el Vaticano insiste en querer escuchar la voz de los mismos
fieles católicos y no sólo de las jerarquías eclesiásticas.
"Le
ruego quiera tener a bien distribuir dicho documento a las diócesis,
invitando a difundirlo inmediatamente en modo capilar a los decanatos y
en las parroquias, con el objetivo de obtener una exposición de las
bases en relación a los temas y las respuestas a las preguntas,
incluidas las estadísticas útiles", escribió a los presidentes de los
episcopados de todo el mundo el arzobispo Lorenzo Baldisseri, secretario
general del Sínodo de Obispos, recientemente nombrado por Francisco.
"Hoy
se presentan problemáticas inéditas hasta hace unos pocos años, desde
la difusión de las parejas de hecho, que no acceden al matrimonio y a
veces excluyen la idea del mismo, a las uniones entre las personas del
mismo sexo, a las cuales a menudo es consentida la adopción de hijos",
puede leerse en el documento preparatorio.
Aunque
recientemente en un artículo en L'Osservatore Romano el prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, descartó que
pueda haber un cambio en la posición de la Iglesia en cuanto a la
negativa de darles la comunión a los divorciados vueltos a casar, el
documento preparatorio aborda el tema.
"Si sólo
se piensa que en el actual contexto muchos niños y jóvenes nacidos de
matrimonios irregulares no podrán ver jamás a sus padres acercarse a los
sacramentos, se comprende el grado de urgencia de los desafíos puestos
por la situación actual", indica. "Esta realidad presenta una singular
correspondencia con la amplia acogida que está teniendo en nuestros días
la enseñanza sobre la misericordia divina y sobre la ternura en
relación a las personas heridas en las periferias geográficas
existenciales", agrega.
SEPARADOS Y DIVORCIADOS
En
el punto 4 del cuestionario, una de las preguntas es: "¿Los separados y
divorciados vueltos a casar son una realidad pastoral relevante en la
Iglesia? ¿En qué porcentaje? En estos casos, ¿cómo viven los bautizados
su irregularidad? ¿Son conscientes, manifiestan indiferencia o se
sienten marginados y viven con sufrimiento el hecho y la imposibilidad
de recibir sacramentos?".
Otra es: "¿Podría
ofrecer realmente un aporte positivo a la solución de las problemáticas
de las personas implicadas la agilización de la praxis canónica en orden
al reconocimiento de la declaración de nulidad del vínculo matrimonial?
Si la respuesta es afirmativa ¿en qué forma?".
El
cuestionario también enfrenta las uniones de personas del mismo sexo,
otro tema tabú hasta ahora o, por lo menos, condenado. "¿Qué actitud
asumen las iglesias particulares y locales ante el Estado civil,
promotor de uniones civiles de personas del mismo sexo y también ante
las mismas personas implicadas en este tipo de uniones?", pregunta.
Además,
el sondeo contiene preguntas sobre la educación de los hijos en las
situaciones matrimoniales irregulares y sobre la apertura de los
cónyuges a la vida.
Tal como explicó
Baldisseri, el consejo de la secretaría del Sínodo se reunirá en febrero
para analizar las respuestas recibidas de las conferencias episcopales y
para elaborar el Instrumentum laboris (instrumento de trabajo) que será
utilizado, en una primera etapa, en el sínodo extraordinario de octubre
próximo, y, en una segunda etapa, en 2015.
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