Arzobispado Corrientes
Sin trabajo la dignidad humana está herida
“Es
necesario reafirmar que el trabajo es una realidad esencial para la
sociedad, para las familias y para los individuos y que su principal
valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza como tal, con
sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales”.
Con estas palabras, el papa Francisco recordaba hace pocos días el valor
primario del trabajo.
Y agregaba,
“de esto se deriva que el trabajo no tenga sólo un fin económico y de
beneficios, sino ante todo un fin que atañe al hombre y a su dignidad.
¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida! Cualquier persona sin
empleo o subempleada corre, de hecho, el peligro de que la sitúen al
margen de la sociedad y de convertirse así en una víctima de la
exclusión social”.
En el Día del Trabajador, encomendamos al
Señor las manos de tantos trabajadores, y de aquellos que esperan una
oportunidad laborar. Encomendamos a todos ellos, a la protección de San
José Obrero.
¡FELIZ Y BENDECIDO DÍA!
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